lunes 29 de septiembre de 2008

El fin de las felpas


Y el hecho está ahí.

En la temporada de mi exilio estuve en contacto con las corrientes más diversas (que me ayudaron a crear este razonamiento), una de las cuales admite los siguientes hechos:

- La Inevitable Soledad del Ser: Así te encuentres rodeado de gente en todo el día, siempre va a ser la lucha entre la vida y uno.

Siempre cuando vas a dormir lo harás solo, nadie comparte los mismos sueños, por mucho que dos personas duerman lo más juntas posibles, dentro del espacio del sueño, las mentes son individuales.

- El Continuo Soporte: El ser humano siempre creará continuos soportes para poder aceptar la realidad, al contrario de las paredes que se pueden crear, estos soportes no nos separan de la realidad, sino que ayudan a asimilarla, sin ellas la existencia sería inaceptable.

Por mucho que se negase su creación , están ahí, en cada teoría que creamos, en cada acto de fe que realicemos, en cada sueño.

También declara la transformación de las almohadas en los muñecos de felpa.

Solo bastan las dos premisas anteriores para mi explicación:
Las almohadas siempre han permanecido invariables en la sensación de bienestar a la hora de dormir. Esa sensación de bienestar, queramos o no, ha ido más allá del apoyar la cabeza a la hora de dormir.

Las personas tenderán siempre a reflejar sus sentimientos, recuerdos y pensamientos y, a la hora de dormir, lo más cercano es una almohada. Poco a poco, las personas, han ido asimilando a sus costumbres (por decirlo de alguna manera), el reflejo de ideas hacia ese, siempre atento, receptor.

Pero la imagen de almohada no ayuda mucho así que, como ciertas ideas tienen imágenes diferentes para diferentes personas, ésta a tenido que someterse (estoicamente por cierto) a la metamorfosis.

Obviamente no iban a tener forma de bombillo eléctrico, ni de madera, mucho menos de vidrio, así que se utilizó otro objeto de reflejos más profundos: Los animales.

Estos también, estoicamente hay que reafirmar, han sido el objetivo de los reflejos de los seres humanos.

Los resultados son los que vemos.

Pero dejemoslo así, por que estos muñecos de felpa son un soporte a la realidad también. Ellos por un momento se convierten en esa persona, en ese deseo, en ese sueño. Hace menos difícil la vida y la hace más brillante.

A pesar de parecer algo desolador pensar en que algo inanimado sea a la vez lo que puede mantener a una persona con ezperanzas, eso es nesesario para vivir.

viernes 15 de agosto de 2008

Retorno

Razones para volver.

Pero no fue de esa manera.
Para volver lo primero es irse.

¿Es posible que una persona se quiera retirar de la sociedad?

Nosotros siempre permaneceremos dentro de la sociedad, por mucho que intentemos alejarnos, no es posible alejarse de ella.

La razón es simple: Nosotros mismos somos portadores de ella.
La llevamos en nuestros genes, nuestra ropa, la forma de hablar, la forma de caminar, de respirar... de vivir.
Cada uno es una muestra de la sociedad.

Pero de la misma manera, cada uno es un mundo paralelo, podemos ser lo más parecidos posibles pero no somos iguales.

Por mucho que la sociedad intente instalarse en nuestra mente y en nuestra consciencia, siempre saldrá a relucir nuestra verdadera identidad.

Sin embargo no deberíamos sentir emoción alguna al ver nuestro reflejo en un espejo o un estanque de agua. Puesto que lo que vemos ahí no somos nosotros.

Es nuestra representación en (al que llamo) "Mundo Estacionario". Para ese espejo o estanque no somos más que fotones que rebotan en un cuerpo externo a ellos, nos muestran esa representación bi-dimensional que solo son capaces de emitir. Que muchas veces coincida una forma, con la que relacionamos con la idea de que somos nosotros, no quiere decir que es nuestra verdadera forma.

¿Por que se cree que uno envejece?¿Qué es lo que pasa cuando varias personas tienen varias opiniones de otra?

El hecho de envejecer solo depende del tiempo y nos hemos acostrumbrado a pensar eso, que mientras más tiempo tenemos de ver a una persona, ésta tiene que envejecer, hasta lo sustentamos con investigaciones y tratamos de deterner el proceso, otra mentira de la sociedad.

En la mente de las personas, la representación de otra persona es como el efecto de la piedra en el estanque, depende que partes afecte de la mente, se imprimirá, surgirá una imagen con la cual una persona relacionara con otra.

Para recrear la imagen dentro de los parámetros de la sociedad no es necesario que recordemos quienes somos, solo basta con ver insulsos espejos y recibir las opiniones de personas dentro de esa sociedad.

Nos veremos como un rompecabezas incompleto, mas eso no le importa a la sociedad puesto que ella se encargará de "reponer" esas piezas perdidas, suplantándolas con otras que maneje más facilmente llamandolas happy-endings, autoayuda, conformismo, y otra de mis preferidas, estabilidad (sea cual sea, mientras te acomodes está bien).

Al volver me di cuenta que no había vuelto él que se había ido, si no que era otro, me topé con otra persona que no se parece en nada a mí pero era la imagen con la que me relacionaba la sociedad, para tal efecto, para la sociedad nunca me fui, por ende nunca volví, ergo yo no soy yo.

Tenía que volver para demostrar que ese yo no era yo.

martes 12 de agosto de 2008

Buscando...


A un par de meses que decidí reinstalarme en la sociedad.

No fui exiliado por algún cónclave, tampoco deportado por algún mandatario.

Lo hice por libre albedrío.

Las razones por las cuales decidí alejarme de la sociedad no me dan remordimientos.

El tan solo hecho de sentir que la vuelta es inevitable, que la vida particular de un individuo depende de la interacción con su entorno, que la emisión, recepción y retroalimentación de experiencias producidas por cada una de las partes de una gran estructura llamada sociedad, solamente puede provocar la pérdida del sueño en más de una madrugada y acompañarme en una que otra noche de insomnio.

¿Por qué la necesidad del hombre de comunicarse?
¿De dónde proviene aquella fuerza de atracción que conforma las sociedades?
¿Es necesariamente vital que una persona establezca contacto con una sociedad a la que solamente se le puede atribuir desagrados y disconformidades?

Este el punto de partida para la búsqueda de alguna razón, de algún motivo, que nos pueda decir, o al menos indicar, que en la sociedad todavía se puede encontrar rincones donde la oscuridad producida por la sombra de la rutina y la necedad no haya llegado, o por último, donde aparezca aquella reacción que les haga el frente.